Sal para piscina: qué sal comprar, en qué formato y cómo echarla
La sal de una piscina de cloración salina es cloruro sódico de alta pureza y sin aditivos: ni yodo, ni antiaglomerantes, ni antihumectantes. Esa es toda la especificación, y es la que separa un saco de sal de piscina de la sal de cocina. El resto de decisiones (grano o pastilla, marina o de vacío, qué marca) importan mucho menos de lo que sugiere el lineal de la tienda.
Aquí va qué comprar y cómo añadirla. Si lo que buscas son los kilos exactos que le tocan a tu vaso, el cálculo está en cuánta sal lleva la piscina.
¿Qué sal se usa para la piscina?
Sal específica para cloración salina. En la etiqueta busca tres cosas:
- Pureza alta de cloruro sódico, que las sales de piscina declaran habitualmente en torno al 99,5 % o por encima. Lo que no es NaCl son impurezas que acaban en el agua o en la célula.
- Sin yodo. El yodo de la sal de mesa no aporta nada y puede teñir el agua.
- Sin antiaglomerantes ni antihumectantes. Son los aditivos que impiden que la sal se apelmace en el salero; en una piscina se quedan en suspensión y ensucian la célula del electrolizador, que es la pieza cara de la instalación.
Muchos fabricantes de electrolizadores condicionan la garantía de la célula al uso de sal que cumpla esas condiciones, así que no es solo una recomendación comercial.
¿Vale la sal de cocina o la sal gorda del supermercado?
La de mesa, no: lleva justo los dos aditivos que hay que evitar. La sal gorda industrial sin aditivos sí sería técnicamente aceptable si su composición es la correcta. Pero el ahorro es pequeño y comprobar de verdad la pureza y la ausencia de antiaglomerantes en un envase de alimentación cuesta más tiempo del que vale. La sal de deshielo de carreteras queda descartada sin discusión: lleva arcillas y otros compuestos que enturbian el agua.
¿Grano, pastilla, marina o de vacío?
| Formato | Cómo se disuelve | Para qué caso | Nota |
|---|---|---|---|
| Grano fino | Rápido | Ajustes pequeños durante la temporada | Se apelmaza más en el saco si se guarda mal |
| Grano grueso | Medio | El formato más habitual de llenado inicial | Ayuda mucho pasar el cepillo por el fondo |
| Pastillas | Lento | Llenados grandes; también se usa en descalcificadores | Comprobar que sea sal de piscina y no solo de descalcificador |
| Marina (evaporación solar) | Según el grano | Uso general | Pureza algo menor que la de vacío; suele ser la opción económica |
| De vacío | Según el grano | Equipos exigentes con la pureza | La más limpia; también la más cara |
Para una piscina familiar típica, sal de piscina en grano grueso en sacos de 25 kg cubre el 90 % de los casos. Guárdala en sitio seco y cerrada: un saco que ha cogido humedad se convierte en un bloque y se vuelve incómodo de dosificar.
¿Cuánta sal, y con qué concentración?
La franja de trabajo habitual está entre 4 y 5 gramos por litro. Pero el número que manda es el que indique el manual de tu electrolizador: hay equipos de baja salinidad diseñados para trabajar bastante por debajo. Y meterles la concentración «estándar» los hace trabajar fuera de rango. Como referencia, a 4-5 g/l el agua está muy por debajo del agua de mar y la mayoría de la gente no la nota salada.
El cálculo, con los metros cúbicos reales del vaso y descontando la sal que ya haya, está desarrollado en cuánta sal lleva la piscina. Y si todavía estás decidiendo si te compensa el sistema, la comparación está en piscina de sal o de cloro.
¿Cómo se echa la sal?
- Medir la salinidad actual con el medidor del equipo o un test de sal. Nunca a ojo: pasarse solo se arregla diluyendo con agua nueva.
- Apagar el electrolizador y dejar la bomba en marcha. La célula sufre si trabaja rodeada de sal sin disolver; la bomba es la que reparte.
- Echarla en la parte honda y repartida por la superficie. Nunca en un montón, y nunca por el skimmer: por ahí llega concentrada a la bomba y a la célula.
- Cepillar el fondo para mover lo que se haya posado.
- Esperar 24 horas con la bomba en marcha, volver a medir y solo entonces encender el electrolizador.
En una piscina desmontable con equipo salino el procedimiento es el mismo. La diferencia es que el volumen es pequeño y un error de dosificación se nota mucho más, así que conviene ir por tandas.
¿Cada cuánto se repone?
Menos de lo que la gente espera, porque la sal no se gasta. El electrolizador la transforma en cloro, el cloro desinfecta y vuelve a convertirse en cloruro: es un ciclo cerrado. Lo único que baja la concentración es el agua que sale del vaso.
| Qué pasa | Efecto en la sal |
|---|---|
| Contralavado del filtro | Es la pérdida más importante y la más repetida |
| Salpicaduras y arrastre en bañadores y toallas | Pequeña pero constante en temporada alta |
| Lluvia que desborda el vaso | Diluye: la concentración baja |
| Vaciado parcial | Proporcional al agua retirada |
| Evaporación | Ninguna: el agua se va, la sal se queda y la concentración sube |
Ese último punto es el que confunde: en una ola de calor con mucha evaporación y poco relleno, la salinidad puede subir sola.
¿Qué cuidar en una piscina con sal?
- Acero inoxidable AISI 316 en escalera y herrajes, no 304. Es la razón por la que la escalera correcta importa más en una piscina salina.
- Piedra natural del borde y muebles metálicos: las salpicaduras repetidas dejan marca. Un aclarado con agua dulce de vez en cuando lo evita.
- La célula del electrolizador acumula cal y hay que revisarla y limpiarla según lo que diga su manual; la mayoría de averías atribuidas a «la sal» son en realidad cal en la célula.
- El pH tiende a subir en las piscinas salinas, así que hay que vigilarlo más y corregirlo antes. Lo cuenta en detalle el clorador salino con regulador de pH.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar sal de cocina en la piscina?
No es recomendable. La sal de mesa lleva yodo y antiaglomerantes que no aportan nada al agua y que pueden manchar el vaso y ensuciar la célula del electrolizador, y su pureza declarada es menor que la de las sales específicas de piscina. La sal gorda industrial sin aditivos sería técnicamente aceptable, pero comprobar su composición cuesta más que comprar el saco correcto.
¿Cuánta sal lleva una piscina de cloración salina?
La concentración habitual de trabajo está entre 4 y 5 gramos por litro, aunque el dato que manda es el que indique el fabricante de tu electrolizador, porque hay equipos de baja salinidad que trabajan con bastante menos. A partir de ahí, los kilos se calculan multiplicando esa concentración por los metros cúbicos de tu vaso y restando la sal que ya haya en el agua.
¿Cada cuánto hay que reponer la sal de la piscina?
La sal no se consume: el electrolizador la convierte en cloro y el cloro vuelve a ser sal. Solo se pierde con el agua que sale del vaso, es decir, por contralavados del filtro, salpicaduras, arrastre en los bañadores, vaciados parciales y desbordes de lluvia. En la práctica eso significa un reajuste al abrir la temporada y algún retoque después de varios contralavados seguidos.
¿Qué pasa si echo demasiada sal en la piscina?
Por encima del rango del fabricante el equipo suele dar aviso de salinidad alta y algunos se paran para protegerse. El agua empieza a saber salada, y a concentraciones altas se acelera la corrosión de todo lo metálico que no sea acero inoxidable de calidad marina. No hay producto que baje la sal: la única solución es vaciar parcialmente y rellenar con agua de red.
¿La sal estropea el gresite, la piedra o la escalera?
Al agua salada le afectan sobre todo los metales y las piedras porosas. Las escaleras y los herrajes conviene que sean de acero inoxidable AISI 316, no 304, porque el 304 pica con cloruros. La piedra natural del borde y el mobiliario metálico sin tratar sufren con las salpicaduras, y se protegen aclarando con agua dulce de vez en cuando. El gresite y el liner no tienen problema con estas concentraciones.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. RD 742/2013, criterios técnico-sanitarios de las piscinas
- Ministerio de Sanidad. Ministerio de Sanidad