Qué es la turbidez del agua de la piscina y cómo corregirla
La turbidez es la falta de transparencia del agua por partículas en suspensión. Si el agua se ve lechosa o apagada, hay turbidez. Se corrige filtrando más, ajustando la química y, si hace falta, con floculante.
Qué es la turbidez
Son partículas diminutas que flotan en el agua y la enturbian: polvo, algas muertas, restos orgánicos, cal. La mides con un turbidímetro, aunque a simple vista basta ver si se distingue bien el fondo. La normativa de piscinas incluye la turbidez entre los parámetros del agua.
Qué la provoca
- Filtración insuficiente: pocas horas o un filtro sucio.
- Química descompensada: pH alto, alcalinidad alta o poco cloro.
- Mucho uso, lluvia o polvo en el vaso.
- Cal precipitada por un pH alto.
Cómo corregirla, en orden
- Revisa y limpia el filtro.
- Aumenta las horas de depuración.
- Mide y ajusta pH, alcalinidad y cloro.
- Si sigue turbia, usa un floculante o clarificador.
No empieces por el floculante. Si la causa es el filtro o la química, solo tapas el síntoma.
Cuándo es otra cosa
Si el agua además tiene color verde, no es solo turbidez: son algas. Y si se ve lechosa de forma persistente, repasa las causas del agua lechosa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la turbidez en una piscina?
La falta de transparencia del agua por partículas en suspensión.
¿Cómo se mide la turbidez?
Con un turbidímetro. En casa se aprecia a ojo viendo si el fondo se distingue con claridad.
¿Qué hago si el agua está turbia?
Limpia el filtro, filtra más horas, ajusta la química y usa floculante solo si hace falta.
¿La turbidez es peligrosa?
Un agua turbia puede ocultar riesgos y señala que algo falla en la filtración o la desinfección.