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Ducha solar de exterior: cómo funciona y qué mirar antes de comprarla

Una ducha solar es una columna con un depósito oscuro que calienta el agua con el sol, sin electricidad ni fontanería: se enchufa a la manguera del jardín y ya está. Los tres puntos que deciden si acabará gustando o estorbando son el emplazamiento (sol real, no teórico), el desagüe y el mezclador, que es lo que evita una quemadura con los primeros litros.

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¿Cómo funciona una ducha solar?

El cuerpo de la columna es el depósito. Está fabricado en plástico de color oscuro —polietileno o PVC— precisamente para absorber radiación, y el agua que contiene se va calentando a lo largo del día. Al abrir el grifo, ese agua caliente sale por presión de la propia red del jardín, empujada por el agua fría que entra a llenar el depósito.

De ahí salen dos consecuencias que explican casi todo su comportamiento:

  • La ducha caliente dura lo que dura el depósito. Cuando se agota, sale el agua fría de la manguera. No es un calentador, es un acumulador.
  • Necesita tiempo para recuperarse. Vaciada a las cinco de la tarde, no vuelve a estar caliente ese día.

¿Qué capacidad necesito?

Las columnas domésticas se mueven en un rango amplio, típicamente de unos 20 a 40 litros. La forma útil de decidir no es mirar el número sino contar duchas: un enjuague rápido al salir de la piscina gasta pocos litros, así que un depósito pequeño da para varias personas seguidas. Si lo que se busca es una ducha completa de verdad, hay que ir a la capacidad alta y asumir que la usa una persona al día.

Un depósito grande, además, tarda más en calentar. En parcelas con sol limitado por la tarde, una columna pequeña funciona mejor que una grande a medio calentar.

¿Ducha solar o ducha conectada a la fontanería?

Ducha solarDucha de fontanería
InstalaciónEnchufar la manguera y anclar la baseZanja, tubería y, si hay agua caliente, retorno
Agua calienteSolo con sol, y limitada al depósitoSiempre, si se lleva la caliente
InviernoHay que vaciarla o se rajaRequiere purga o protección anticongelación
MovilidadSe puede cambiar de sitioFija
CosteEl de un accesorioEl de una pequeña obra

Para una piscina de uso estacional, la solar cubre el caso real: quitarse el cloro y la arena antes de entrar en casa. Si la piscina se usa fuera del verano o hay climatización que alarga la temporada, la ducha solar se queda corta justo cuando más falta hace.

El mezclador no es un extra

Es el punto de seguridad del producto. Un depósito oscuro expuesto al sol durante toda una tarde de julio puede dejar el agua a temperatura de quemadura, y los primeros litros salen a esa temperatura sin aviso. El mezclador permite abrir la vía fría y regular. La rutina correcta antes del primer uso del día es sencilla: abrir solo el agua fría unos segundos, descargar, y luego abrir el mezclador poco a poco. Con niños, el adulto abre siempre primero.

Muchos modelos incluyen además un grifo de lavapiés a media altura, que es lo que de verdad se usa el 80 % de las veces: quitar la hierba y la arena de los pies antes de entrar en el agua.

Agua estancada: lo que hay que saber

Una ducha solar mantiene agua parada y templada durante días. Ese es, precisamente, el escenario que favorece el crecimiento bacteriano en cualquier instalación de agua, y el motivo por el que la normativa española de prevención de la legionelosis insiste en evitar el estancamiento y los tramos de agua que no circulan. Una columna doméstica no es una instalación de riesgo de las que regula esa norma, pero el principio se aplica igual y con muy poco esfuerzo:

  • Descargar los primeros litros al desagüe antes del primer uso del día, sin generar aerosol en la cara.
  • Vaciar el depósito si la ducha va a estar más de una o dos semanas sin usarse, y volver a llenarlo al retomar.
  • No beber de ella ni llenar botellas ni bebederos de mascotas. Advertirlo a los niños de forma explícita.
  • Limpiar la alcachofa al principio y al final de la temporada: es donde se acumula la cal y donde se forma el aerosol fino.

Duchar antes de entrar: además, mejora el agua de la piscina

No es solo higiene personal. Sudor, restos de crema solar, desodorante y cosméticos son materia orgánica que, al entrar en el agua, consume cloro y forma cloraminas: el compuesto responsable de ese «olor a cloro» fuerte que en realidad indica agua mal tratada, no exceso de desinfectante. En las piscinas de uso público la ducha previa es obligatoria por eso mismo. En una piscina privada nadie lo exige, pero la química es la misma y el beneficio también: menos carga orgánica es menos cloro consumido y menos probabilidad de agua turbia.

El invierno se lleva más duchas solares que el uso

La avería típica no ocurre usándola, sino en enero. El agua que queda dentro se congela, aumenta de volumen y raja el depósito o el tubo, y una columna rajada no se repara. En cuanto se cierra la temporada, junto con el invernaje de la piscina: vaciar por completo, dejar el grifo abierto para que no quede agua atrapada, desconectar la manguera y, si es posible, guardar la columna tumbada bajo techo. Eso y una funda de protección multiplican su vida útil.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en calentar una ducha solar?

Depende del volumen del depósito, de la radiación y de la temperatura del agua de entrada, así que no hay una cifra única. En un día despejado de verano en España, una columna doméstica suele estar caliente al cabo de unas horas de sol directo, y lo está de verdad a media tarde, no a media mañana.

¿Por qué la ducha solar quema al abrirla?

Porque el agua ha estado horas en un depósito oscuro al sol y puede superar con mucho la temperatura de confort. Por eso los modelos con mezclador no son un lujo: son el elemento de seguridad. Antes del primer uso del día conviene descargar los primeros litros con la vía fría abierta, sobre todo si van a ducharse niños.

¿Se puede beber el agua de una ducha solar?

No. Es agua que ha permanecido estancada y templada dentro de un depósito de plástico, en un rango de temperatura que favorece el crecimiento microbiano. La ducha solar es para enjuagarse, nunca para beber ni para llenar botellas, y conviene advertirlo a los niños.

¿Hay que vaciar la ducha solar en invierno?

Sí, y es la avería más común. El agua que queda dentro del depósito y del tubo se congela, se expande y raja la columna, que no tiene reparación. En zonas donde hiela se vacía por completo al terminar la temporada, se deja el grifo abierto y, si se puede, se guarda bajo techo.

Fuentes

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