Inicio › Accesorios › Normativa de iluminación de piscinas: lo básico

Normativa de iluminación de piscinas: lo básico

La luz de una piscina es la única instalación eléctrica que va dentro del agua. Por eso tiene reglas propias, y ninguna es opcional. Lo esencial cabe en una idea: dentro y junto al vaso solo se admite muy baja tensión de seguridad.

La regla de fondo: muy baja tensión de seguridad

El Reglamento electrotécnico para baja tensión trata las piscinas en una instrucción técnica específica (la ITC-BT-31). Divide el entorno del vaso en zonas, que el reglamento llama volúmenes, y cada una tiene limitaciones distintas. Cuanto más cerca del agua, más estricto.

Para el interior del vaso y su entorno inmediato, la solución habitual es la muy baja tensión de seguridad: un transformador de seguridad baja la corriente a 12 V en alterna (o un máximo de 30 V en continua) y la separa de la red. Si algo falla, la tensión que llega al agua no es peligrosa.

Para los valores exactos y la extensión de cada volumen, consulta el texto vigente del reglamento. Aquí resumimos la idea, no sustituimos la norma.

Qué significa en la práctica para tu foco

  • Foco de piscina: debe ser apto para uso sumergido y alimentarse desde un transformador de seguridad, nunca directamente de la red de 230 V.
  • Transformador: va fuera del agua y fuera del alcance de las salpicaduras, en el cuadro o en un armario del cuarto técnico.
  • Protección diferencial: el circuito del vaso debe ir protegido por un diferencial de alta sensibilidad.
  • Cable y conexiones: estancos, con el pasamuros bien sellado. Un empalme casero en el nicho es un fallo clásico.

Lámparas que no son para piscina

Una bombilla LED de las que se compran para la casa no sirve, por muy estanca que parezca. Tampoco una tira LED sin certificación para sumergir. El motivo no es el agua en sí: es que no están diseñadas ni certificadas para ese entorno ni para esa tensión.

Y si tu foco antiguo era de 230 V, cambiarlo por otro igual es mantener el problema. Es un caso claro en que conviene replantear la instalación entera.

Quién puede tocar esto

Instalar o modificar el circuito de una piscina es trabajo para un instalador electricista autorizado. Cambiar la lámpara de un proyector que ya funciona es otra cosa (lo explicamos en cómo cambiar el foco). Pero ampliar, mover o añadir puntos de luz no es tarea de fin de semana.

Al acabar, pide que te dejen constancia de lo hecho. En una piscina residencial es lo primero que querrás tener a mano si hay una incidencia o una venta.

Cuándo no hay que improvisar

Hay tres situaciones en las que no se prueba nada por cuenta propia: el foco se ha llenado de agua, salta el diferencial al encender la luz. O notas hormigueo al tocar el agua o una escalera metálica. Corta el circuito, no te bañes y llama a un profesional.

Para elegir el tipo de foco antes de pensar en la instalación, tienes la guía de focos LED y la visión general de iluminación de la piscina.

Preguntas frecuentes

¿Qué tensión puede tener la luz de una piscina?

Dentro del vaso se usa muy baja tensión de seguridad, con transformador de seguridad: como máximo 12 V en alterna o 30 V en continua. Consulta el reglamento vigente para los detalles de cada zona.

¿Puedo poner un foco de 230 V en mi piscina?

No. Un foco sumergido de 230 V no cumple con la muy baja tensión de seguridad que exige el reglamento para el vaso.

¿Necesito un electricista para cambiar un foco?

Para cambiar la lámpara de un proyector que ya funciona no necesariamente. Para modificar o ampliar el circuito sí, un instalador autorizado.

¿Qué protección debe llevar el circuito?

Un diferencial de alta sensibilidad, además del transformador de seguridad y un cableado estanco.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo