InicioAccesorios › Iluminación de la piscina: cómo planificarla

Iluminación de la piscina: cómo planificarla

Iluminar una piscina no es elegir un foco: son tres capas de luz distintas —dentro del agua, en el perímetro y en la zona de estar— y el fallo típico es poner mucha de la primera y nada de las otras dos. Una piscina brillando en mitad de un jardín a oscuras no se ve mejor: se ve peor, porque el ojo se cierra con el resplandor y el borde desaparece.

Algunos enlaces a tiendas son de afiliación: si compras a través de ellos podemos llevarnos una pequeña comisión, sin coste para ti. No cambia lo que recomendamos.

Las tres capas, y qué resuelve cada una

CapaQué se usaPara qué sirve
Dentro del aguaProyectores empotrados en la pared del vasoQue el agua se vea y que se distinga el fondo
PerímetroBalizas bajas, empotrables de pavimento, tiras ocultasMarcar el borde, los escalones y el camino: es la capa de seguridad
Zona de estarApliques, luz de pérgola o porche, puntos indirectosPoder estar fuera del agua sin encender un foco de obra

La capa que casi siempre falta es la segunda, y es la que más cambia la sensación de una piscina de noche. Con el borde y los escalones marcados, el resplandor del vaso deja de ser lo único que ves y el conjunto se entiende: dónde acaba el pavimento, dónde empieza el agua y por dónde se baja.

¿Cuántos puntos de luz dentro del agua?

Manda la forma más que la superficie. Un vaso rectangular pequeño se resuelve con un proyector en el lado corto, iluminando a lo largo. A partir de unos ocho metros de longitud, uno solo deja la mitad lejana en penumbra y hacen falta dos, repartidos. En vasos de forma libre, con recodos o con una playa, cada zona que no ve el proyector principal necesita el suyo.

Dos reglas de colocación que se pasan por alto. La primera: los proyectores van en la pared y por debajo de la línea de flotación, nunca apuntando hacia arriba desde el fondo. La segunda: se orientan en sentido contrario a la zona desde la que se mira —normalmente desde la terraza—, para que la luz recorra el vaso alejándose y no deslumbre a quien está sentado enfrente.

Elegir el proyector concreto, cambiar una lámpara halógena por LED sin vaciar la piscina y el detalle de lúmenes y ángulo están en qué foco LED poner en la piscina.

¿Qué temperatura de color?

  • Dentro del agua, blanco neutro o frío. Es el que hace que el vaso se vea azul y el que permite distinguir el fondo con claridad. Un blanco muy cálido bajo el agua tira a verdoso y ensucia el color.
  • Fuera, blanco cálido. En el perímetro y en la zona de estar es más agradable y atrae menos insectos, que es un motivo muy práctico y poco mencionado.
  • RGB, con cabeza. El cambio de color es un extra de ambiente para un rato concreto, no la luz principal. Con la piscina en azul o violeta no se distingue lo que hay en el fondo.

La parte eléctrica: por qué no es un bricolaje

Alrededor de una piscina el reglamento electrotécnico para baja tensión define zonas con requisitos propios según la distancia al agua, y dentro del vaso solo se admite muy baja tensión de seguridad: los proyectores trabajan a 12 V y el transformador se instala fuera de esas zonas, protegido y accesible. El cableado, los grados de protección y la protección diferencial no son detalles que se puedan improvisar, y la instalación la ejecuta y firma un instalador autorizado.

Lo que sí conviene saber para hablar con él es qué grado de estanqueidad pedir en cada sitio: IP68 para cualquier luminaria sumergida de forma permanente, e IP65 o IP67 para el perímetro, que no está bajo el agua pero sí recibe lluvia, riego y salpicaduras. En piscinas de agua salada hay que comprobar además que los embellecedores y la tornillería sean de material resistente a la sal.

¿Y las luces solares?

Sirven para ambiente y no para seguridad. Su autonomía cae precisamente en los meses de días cortos y nublados, que es cuando antes anochece, así que no se puede contar con que el borde y los escalones estén iluminados siempre. Como refuerzo decorativo entre plantas o sobre una pérgola están bien; como iluminación funcional del perímetro, no.

Encendido y control

Merece la pena separar los circuitos: la luz del agua, la del perímetro y la de la zona de estar en mandos distintos. Es lo que permite dejar solo el perímetro encendido —que es lo que interesa la mayoría de las noches— sin tener toda la piscina iluminada. Y la luz del vaso no debe depender del mismo mando que la depuradora: acaban encendiéndose cosas que no tocan.

Si estás pensando la iluminación junto con el resto de la zona de baño, el techo y la sombra también cuentan: está en pérgolas y porches para la piscina.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos focos hacen falta en una piscina?

Depende más de la forma que de los metros cuadrados. Un vaso rectangular pequeño se resuelve con un proyector en el lado corto; a partir de unos ocho metros de largo hacen falta dos, repartidos, o se queda media piscina en penumbra. En vasos con forma libre, cada zona que no se ve desde el proyector principal necesita el suyo.

¿Qué color de luz es mejor para una piscina?

Blanco neutro o frío dentro del agua, porque es el que hace que el vaso se vea azul y permite distinguir el fondo; blanco cálido fuera, en el perímetro y la zona de estar, porque es más agradable y atrae menos insectos. El RGB es para ambiente puntual, no para la luz principal.

¿Puedo poner luces de 230 V alrededor de la piscina?

No a cualquier distancia ni de cualquier forma. El reglamento de baja tensión define zonas alrededor del vaso con requisitos propios, y dentro del agua solo se admite muy baja tensión de seguridad. El transformador va fuera de esas zonas y la instalación la firma un instalador autorizado.

¿Sirven las balizas solares para iluminar el borde de la piscina?

Como ambiente sí, como iluminación de seguridad no. Su autonomía cae con los días cortos y nublados, que es justo cuando antes anochece, y no se puede contar con ellas para que el borde y los escalones se vean siempre. Para eso hace falta luz cableada.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo