Contracorriente para piscina: qué mirar
Un equipo de natación contracorriente convierte una piscina corta en una piscina de longitud infinita: empuja agua contra ti y nadas sin avanzar. Hay dos familias, empotrado en obra y de borde, y el dato que decide si la sensación es buena no es la potencia del motor, es el caudal y el ancho del flujo: un chorro fino y fuerte se nada peor que una corriente ancha y suave.
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¿Qué tipos hay?
| Tipo | Instalación | Encaja en | Contrapartida |
|---|---|---|---|
| Empotrado en obra | Nicho detrás del muro y boca enrasada en la pared | Piscina en construcción o reforma con el vaso vacío | Hay que preverlo: después implica obra |
| De borde o autoportante | Colgado del muro o del larguero, sin obra | Piscina ya construida y desmontables grandes | Queda a la vista y ocupa parte del borde |
| Cinturón de nado con anclaje | Ninguna: un elástico al borde | Entrenar con presupuesto mínimo | No hay corriente; solo te retiene |
La decisión casi nunca es de gusto. Si la piscina ya existe y no vas a vaciarla, el empotrado se descarta solo. Si estás construyendo, dejar previsto el nicho y el paso de tubos cuesta mucho menos ahora que abrir el muro dentro de cinco años. Conviene decidirlo junto al resto del vaso, en construcción y tipos de piscina.
Turbina o chorro: la diferencia que se nota nadando
Dentro de los equipos que sí generan corriente hay dos formas de hacerlo. Los de turbina o hélice mueven mucho agua a poca presión: la corriente sale ancha, uniforme y con pocas burbujas. Y es la que más se parece a nadar en aguas abiertas. Los de chorro a presión (a menudo con efecto venturi, que mezcla aire) concentran el empuje en un flujo estrecho y turbulento: notas más fuerza en un punto. Pero si te desplazas unos centímetros te sales de la corriente.
Por eso la cifra que debes pedir es el caudal (cuántos metros cúbicos por hora mueve) y no solo los kilovatios del motor. Haz además dos preguntas: a qué ancho sale el flujo y si la intensidad es regulable. La corriente que le sirve a un nadador entrenado tira de más a un niño o a alguien que la use para rehabilitación.
Qué mirar antes de comprarlo
- Caudal y ancho del flujo, por encima de la potencia nominal. Es lo que determina la sensación.
- Regulación de intensidad. Un solo nivel limita mucho a quién puede usarlo.
- Profundidad mínima de trabajo. En un vaso muy somero la corriente rebota contra el fondo, levanta lo que haya posado y se vuelve incómoda.
- Ruido. Es un motor potente en un jardín, y en una parcela con vecinos cerca importa más de lo que parece al leer la ficha.
- Compatibilidad con agua salada. Si tu piscina es de cloración salina, comprueba que carcasa, tornillería y embellecedor estén pensados para ello: la sal es exigente con los metales.
- Mantenimiento propio. Muchos equipos llevan su prefiltro o su rejilla de aspiración, que hay que limpiar como se limpia el skimmer.
La instalación eléctrica no es un accesorio más
Un contracorriente es un motor de potencia considerable a poca distancia del agua. Por eso entra de lleno en lo que regula el reglamento electrotécnico para baja tensión: zonas alrededor del vaso, protección diferencial, conexión equipotencial y grados de estanqueidad. La conexión la ejecuta y firma un instalador autorizado. El mando de puesta en marcha se coloca donde no se pueda accionar desde dentro del agua.
Hay además un detalle de seguridad que no aparece en los catálogos: la rejilla de aspiración del equipo mueve mucho caudal. Y tiene que estar íntegra y bien sujeta siempre. Una rejilla rota o quitada es un riesgo de atrapamiento, no una incomodidad. Si no funciona, se para el equipo hasta repararlo.
¿Contracorriente o swim spa?
Depende de para cuándo lo quieres. El contracorriente se añade a la piscina que ya tienes y funciona mientras dure la temporada. Si tu intención es nadar todo el año, el agua fría va a ganar la discusión mucho antes que el equipo.
Esa necesidad se resuelve mejor con un vaso pequeño y climatizado que ya lleva el sistema integrado, que es exactamente lo que es un swim spa. Y si lo que te falta es alargar la temporada de la piscina que ya tienes, eso es climatización, no accesorio de natación.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de piscina hace falta para un contracorriente?
Mucho menos del que se piensa: la gracia del sistema es justamente nadar sin avanzar, así que basta con que quepas estirado y con margen para no tocar la pared con los pies. Lo que sí importa es la profundidad, porque en una piscina muy somera la corriente rebota en el fondo y se vuelve incómoda.
¿Se puede instalar un contracorriente en una piscina ya construida?
Sí, con un equipo de borde, que se cuelga del muro o del larguero y no necesita obra. El empotrado requiere abrir la pared del vaso y un nicho para la bomba, así que se decide durante la construcción o en una reforma con la piscina vacía.
¿Qué consume un contracorriente?
Es de los equipos que más potencia piden de toda la piscina, por encima de la bomba de la depuradora. La diferencia es que funciona a ratos, mientras nadas, y no muchas horas al día, así que lo que pesa no es tanto la potencia como el tiempo de uso.
¿Qué diferencia hay entre un contracorriente y un swim spa?
El contracorriente es un equipo que se añade a la piscina que ya tienes; el swim spa es una bañera compacta de agua climatizada que ya lleva el sistema integrado y funciona todo el año. Si lo que buscas es nadar en invierno, la respuesta suele estar más en el swim spa que en el accesorio.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. Reglamento electrotécnico para baja tensión (RD 842/2002)
- BOE. RD 742/2013, criterios técnico-sanitarios de las piscinas