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Bromo o cloro para el spa: cuál conviene

La regla corta: bromo si el spa está tapado y se usa todo el año, cloro si está al sol o se vacía a menudo. El bromo aguanta mejor el agua caliente y el pH alto; el cloro es más rápido y más barato, pero el ultravioleta acaba con el bromo y no hay estabilizante que lo evite.

¿Por qué el spa no se trata como una piscina?

Por tres cosas que cambian a la vez. La temperatura: a 37 °C el desinfectante se consume mucho más rápido que a 25. El volumen: un spa de cuatro plazas tiene en torno a 1.000-1.500 litros, así que una dosis de más se nota al instante. Y la carga de bañistas por litro: cuatro personas en 1.200 litros aportan muchísima más materia orgánica por metro cúbico que cuatro personas en una piscina de 40.000. Por eso el producto de la piscina no sirve tal cual, y por eso aparece el bromo, que en piscina apenas se usa.

Bromo o cloro: la tabla corta

CloroBromo
Velocidad de acciónMuy rápidaMás lenta y sostenida
Con agua a 37 °CSe consume deprisaAguanta mejor
Margen de pHEstrecho: pierde eficacia si el pH subeMás tolerante con pH alto
Frente al solSe puede estabilizarSe degrada con el UV y no se estabiliza
OlorCloraminas: huelen y ya no desinfectanBromaminas: huelen, pero siguen desinfectando
Coste del productoMás baratoMás caro
Encaja mejor enSpa hinchable que se vacía a menudoSpa fijo, con tapa, en uso continuo

¿Cuándo gana el bromo?

Cuando el spa está tapado y se usa todo el año. Ahí juegan sus dos ventajas: aguanta el agua caliente sin evaporarse a la misma velocidad que el cloro y mantiene su eficacia aunque el pH se vaya un poco por arriba, que es justo lo que pasa en un spa con burbujas —el aire del blower arrastra CO₂ y el pH sube solo—.

Tiene además un comportamiento particular: cuando el bromo reacciona con la materia orgánica no se agota, sino que queda como bromuro en el agua, y un choque oxidante lo vuelve a convertir en bromo activo. Es la razón de que el bromo se mantenga tan estable en un spa que se usa a diario.

¿Cuándo gana el cloro?

Cuando el spa está al sol y descubierto, o cuando se llena y se vacía con frecuencia. El bromo no se puede estabilizar frente a la radiación ultravioleta, así que en un spa hinchable destapado a pleno sol desaparece a una velocidad que sale muy cara. El cloro también gana cuando hace falta actuar ya —agua turbia, mucha gente el fin de semana—, porque es el más rápido; y es la opción económica.

Con una salvedad de formato: en un spa se usan pastillas pequeñas, de 20 g. Las de 200 g de piscina en 1.200 litros son una sobredosis garantizada, y además casi todas llevan estabilizante, que en un volumen tan pequeño se acumula muy deprisa y acaba frenando al propio cloro.

Las tres reglas que no se saltan

  • Nunca mezclar bromo y cloro en el mismo dosificador ni en el mismo bote, ni guardarlos juntos. Mezclar productos químicos de tratamiento entre sí puede provocar una reacción violenta y desprender gases. Si se cambia de sistema, se vacía el spa y se limpia todo.
  • Siempre producto sobre agua, nunca agua sobre producto, y nunca dos productos distintos seguidos en el mismo punto del spa.
  • Nunca dosificar a ojo. En 1.200 litros, el margen entre poco y demasiado es de gramos. Se mide con test de tiras o reactivo y se corrige.

El pH va antes que el desinfectante

Con cualquiera de los dos, el pH debe quedar entre 7,2 y 7,6; el bromo tolera algo mejor la parte alta de ese rango. Si el pH está por encima, el desinfectante que añadas rinde una fracción de lo que debería y la sensación es la de estar echando producto sin resultado. En un spa con burbujas el pH sube solo, así que se mide antes de cada corrección, no una vez por semana.

Y lo que ningún producto sustituye

Un spa no aguanta indefinidamente a base de química. Hace falta ducharse antes de entrar —que quita la mitad del trabajo—, limpiar o cambiar el cartucho del filtro a menudo, hacer un choque oxidante periódico para quemar la materia orgánica acumulada y, sobre todo, renovar el agua completa cada pocos meses. Cuando el agua ya no responde al tratamiento, huele o hace espuma, no falta producto: está saturada y toca cambiarla.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor para un spa, bromo o cloro?

Depende de dónde esté el spa. Si está tapado y se usa todo el año, el bromo compensa: aguanta mejor el agua a 37 °C y tolera mejor que el pH suba, que es lo que pasa cuando hay burbujas. Si el spa está al sol y descubierto, o se vacía a menudo, gana el cloro, porque el bromo se degrada con el ultravioleta y no se puede estabilizar.

¿Se puede mezclar bromo y cloro en el mismo spa?

No. No se mezclan en el mismo dosificador ni en el mismo envase, ni se guardan juntos: mezclar productos de tratamiento entre sí puede dar lugar a una reacción violenta con desprendimiento de gases. Para cambiar de sistema hay que vaciar el spa y limpiar el dosificador y el filtro.

¿Puedo usar las pastillas de cloro de la piscina en el spa?

No conviene. Las pastillas de 200 g están pensadas para decenas de miles de litros y en un spa de 1.200 son una sobredosis; además casi todas llevan estabilizante, que en un volumen tan pequeño se acumula rápido y acaba frenando al propio cloro. Para spa se usan pastillas pequeñas, de unos 20 gramos.

¿El bromo huele menos que el cloro?

Suele percibirse menos olor con bromo, pero el matiz importa: el olor a cloro de un spa no viene del cloro sino de las cloraminas, que ya no desinfectan. Con bromo se forman bromaminas, que también huelen pero conservan capacidad desinfectante. En los dos casos, el olor fuerte es señal de que toca un choque oxidante.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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