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Reparar un robot de piscina: qué se arregla y qué no

La mayoría de las averías de un limpiafondos eléctrico son de tres piezas de desgaste —el filtro, la tracción y la turbina— y se cambian en el borde de la piscina con un destornillador. Lo que no se toca nunca es el transformador, y ahí es donde se decide si el robot sigue vivo.

¿Qué se estropea de verdad en un robot de piscina?

Casi siempre, una de tres cosas de desgaste: el filtro (cesta o bolsa), el sistema de tracción —correas, orugas o cepillos— y la turbina de aspiración. Las tres trabajan sumergidas, en agua con cloro o sal, y están pensadas para sustituirse. La electrónica —el transformador de la orilla y el motor sellado de dentro— falla mucho menos, pero cuando falla suele decidir el final del robot. Esa diferencia hay que tenerla clara antes de abrir nada: una parte del robot es consumible y otra no se toca.

Síntoma, causa y pieza: la tabla de diagnóstico

Lo que haceCausa más probablePieza detrás
No arranca nada, ni lucesSin alimentación o protección saltadaEnchufe, diferencial, transformador
Enciende pero no se mueveCorrea rota o desdentada, oruga sueltaCorreas de tracción, orugas, piñón
Se mueve pero no aspiraFiltro lleno o turbina bloqueadaFiltro, turbina, rejilla de aspiración
Aspira poco y suelta nubes de suciedadFiltro roto o mal encajadoCesta o bolsa filtrante, junta de la tapa
No sube a las paredesCepillos gastados o aire dentro del cuerpoCepillos o bandas de PVA, purga de aire
Da vueltas siempre en el mismo sitioUn lado de la tracción no tiraCorrea, motor de tracción
El cable se enrolla en cada cicloRótula antigiro agarrotadaSwivel del cable flotante
Sin cable: dura mucho menos que antesBatería al final de su vidaPack de batería (servicio técnico)

Merece la pena recorrerla en ese orden antes de llamar a nadie: los cuatro primeros casos se resuelven en el borde de la piscina con un destornillador.

Antes de abrir nada: la parte que no es negociable

Un limpiafondos eléctrico trabaja sumergido y se alimenta desde la orilla, así que la seguridad va primero:

  • Desenchufar el transformador de la red antes de sacar el robot del agua y antes de tocar el cable. No basta con apagarlo.
  • Nunca abrir el transformador ni la fuente de alimentación. Es la caja que baja la tensión de red a la de trabajo del robot y puede guardar carga aun desenchufada. Si el fallo está ahí, va al servicio técnico.
  • Nunca meter el robot con la carcasa mal cerrada ni con una junta pellizcada después de una reparación: entra agua en el motor y el robot se pierde entero.
  • Nunca meterlo ni sacarlo con gente dentro de la piscina.

El enchufe del que cuelga el transformador tampoco es un enchufe cualquiera. El Reglamento electrotécnico para baja tensión dedica su instrucción ITC-BT-31 a piscinas y fuentes y define volúmenes de protección alrededor del agua en los que limita qué material eléctrico puede instalarse y en qué condiciones. En la práctica: base de enchufe protegida, con diferencial, a la distancia que marque el fabricante del equipo, y la instalación hecha por un instalador autorizado.

Los arreglos que sí se hacen en casa

Estos cuatro cubren la mayoría de las llamadas al servicio técnico que no hacían falta:

  1. Vaciar y lavar el filtro a fondo. No basta con sacudirlo: el poro se ciega con polen y arena fina y el robot pierde aspiración sin que se note a simple vista. Con manguera a contracorriente y sin detergente. Si al mirarlo al trasluz no pasa la luz, toca cambiarlo.
  2. Liberar la turbina. Con el robot desenchufado y boca arriba, retirar la rejilla de aspiración y comprobar que el rodete gira libre con la mano. Una horquilla, un trozo de hoja o un envoltorio la bloquean, el motor se protege y el robot se para.
  3. Revisar cepillos y tracción. Las bandas de PVA y los cepillos de goma se gastan y dejan de agarrar en la pared: se sustituyen. Las correas se salen o pierden dientes, y eso se ve a simple vista quitando una rueda.
  4. Comprobar el cable y la rótula. Estirarlo entero al sol para que pierda memoria, y girar el swivel con la mano: si no gira solo, se sustituye esa pieza, no el cable entero.

Después de cualquiera de estos pasos hay que purgar el aire al meterlo: sumergirlo inclinado hasta que deje de burbujear. Un robot con aire dentro flota de más y no sube a las paredes, y ese síntoma se confunde con una avería.

Cuando el robot deja media piscina sin limpiar

Muchas veces no es el robot: es el cable, que se enrolla sobre sí mismo y le impide llegar. Se corrige usando solo la longitud necesaria, dejando el cable estirado al sol antes del ciclo y colocando el transformador en el lado largo de la piscina, no en una esquina. Si aun así se enrolla, la rótula antigiro está agarrotada y se vende suelta.

La batería de los robots sin cable

Los modelos sin cable llevan un pack de iones de litio, que es un consumible: pierde capacidad con los ciclos, y cuando el robot empieza a durar la mitad no se recupera con nada. No es una avería, es el final de su vida útil. La sustitución la hace el servicio técnico, porque el pack va dentro de un cuerpo estanco y cerrarlo mal significa perder el robot.

¿Compensa repararlo?

Un criterio simple que funciona: si el recambio ronda o supera la mitad de lo que cuesta hoy un robot equivalente, y el aparato tiene ya varias temporadas, no compensa. Las piezas de desgaste —filtros, cepillos, correas, turbina— casi siempre sí; un motor de tracción o una placa, casi nunca.

Antes de decidir, dos datos legales que el sector no suele recordar. El texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios fija una garantía legal de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir de 2022 (artículo 120), y obliga al productor a mantener servicio técnico y repuestos durante diez años desde que el bien deja de fabricarse (artículo 127 bis). Antes de dar un robot por perdido, conviene comprobar la fecha de compra y pedir la pieza por referencia al fabricante.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi robot de piscina no sube a las paredes?

Casi siempre por dos motivos: los cepillos o las bandas de PVA están gastados y ya no agarran, o ha quedado aire dentro del cuerpo y el robot flota de más. Antes de sospechar del motor, sumerge el robot inclinado hasta que deje de salir burbujas y comprueba el desgaste de los cepillos, que son una pieza de consumo.

¿Se puede cambiar la batería de un robot de piscina sin cable?

Se cambia, pero la hace el servicio técnico. El pack va dentro de un cuerpo estanco y una junta mal cerrada al volver a montarlo significa agua dentro del motor y el robot perdido. Perder capacidad con los años no es una avería: es el final de la vida útil de la batería.

¿Cuánto dura un robot limpiafondos?

Depende mucho más del trato que del precio. Sacarlo del agua al terminar el ciclo, lavar el filtro después de cada uso y guardarlo seco y a la sombra alarga la vida de la turbina, los cepillos y la tracción, que son las piezas que se gastan. Dejarlo permanentemente sumergido es lo que más la acorta.

¿Tiene garantía un robot de piscina averiado?

Sí. La garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para los bienes comprados a partir de 2022, y el productor debe mantener repuestos y servicio técnico durante diez años desde que el bien deja de fabricarse. Antes de comprar otro, conviene comprobar la fecha de compra y pedir la pieza por su referencia.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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