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Cómo pasar tu piscina de cloro a sal, paso a paso

Convertir una piscina de cloro tradicional a cloración salina no exige vaciarla: se añade sal al agua que ya tienes y se instala una célula en la tubería de retorno. Lo que sí conviene revisar antes son dos cosas que la instalación antigua puede no cumplir: el ácido cianúrico acumulado y las piezas metálicas expuestas al agua.

¿Por qué revisar el ácido cianúrico antes de nada?

Años de cloro estabilizado (el que lleva pastillas y granulado corriente) van dejando ácido cianúrico en el agua. Y ese compuesto no se degrada con el tiempo: solo baja diluyendo o vaciando parcialmente. Un nivel alto de cianúrico reduce la capacidad desinfectante del cloro, y eso vale igual para el cloro de una pastilla que para el que fabrica la célula.

Si tu piscina lleva mucho tiempo con estabilizante y nunca la has renovado del todo, es el momento de comprobarlo. Instalar el clorador salino sobre un agua ya bloqueada por el cianúrico da la sensación de que el equipo «no rinde», cuando el problema es previo.

¿Y las piezas metálicas?

La cloración salina trabaja con una concentración de sal muy por debajo de la del mar. Pero suficiente para acelerar la corrosión de metales que no estén pensados para agua salina. Antes de convertir una instalación de varios años, revisa escaleras, focos empotrados y tornillería expuesta al agua.

Los equipos que se venden ya pensados para cloración salina vienen con piezas aptas. El problema aparece en piscinas antiguas a las que se les añade sal sin comprobar qué llevan instaladas.

Los pasos, en orden

  1. Revisa el ácido cianúrico y dilúyelo si está disparado.
  2. Comprueba las piezas metálicas en contacto con el agua.
  3. Decide dónde va la célula: siempre en el retorno, después del filtro y de cualquier calentador.
  4. Instala la célula y el cuadro de control siguiendo el esquema del fabricante.
  5. Calcula y añade la sal según el volumen real de tu piscina.
  6. Espera a que se disuelva antes de arrancar la producción.
  7. Reajusta el pH con más frecuencia la primera semana.

El esquema de instalación completo de la célula, con la posición exacta respecto al filtro y a la bomba de calor, está en instalar un clorador salino. Y el cálculo de cuántos kilos de sal necesitas según tu volumen, con la forma correcta de repartirla, en cuánta sal lleva la piscina.

¿Se pierde el cloro que ya tenía el agua?

No hay que gastarlo antes de convertir la piscina, ni tirarlo. El agua sigue teniendo cloro disuelto el día de la instalación, y la célula simplemente empieza a fabricar más a partir de ahí. El bote de pastillas que te sobre en el garaje no se desperdicia: sigue siendo útil como refuerzo puntual, por ejemplo en una cloración de choque tras una tormenta o una fiesta con mucho baño. El día a día ya lo lleva la célula.

Qué esperar la primera semana

La sal tarda unas horas en disolverse del todo con la bomba en marcha. La producción de cloro se nota casi de inmediato en cuanto arrancas la célula. Lo que lleva más tiempo es que el equipo encuentre el punto de producción adecuado para tu consumo real. Mide el cloro libre y el pH a diario los primeros días, en vez de fiarte del ajuste de fábrica. Y corrige el pH cuanto antes, porque la electrólisis tiende a subirlo.

¿Compensa la conversión?

Depende de cuánto uses la piscina y de cuánto cloro en pastillas gastas hoy. El agua sale más suave al tacto y dejas de manipular cloro concentrado a mano. A cambio pagas la inversión inicial en célula y cuadro de control, y asumes el mantenimiento propio de la célula (limpieza de cal y vida limitada). La comparación completa de costes y sensaciones frente al cloro tradicional está en piscina de sal o de cloro: cuál elegir.

Preguntas frecuentes

¿Hay que vaciar la piscina para pasarla a sal?

No. El agua con cloro que ya tienes sirve de base: solo se le añade la sal y se instala la célula en la tubería de retorno. Vaciar y volver a llenar solo compensa si el ácido cianúrico está muy por encima de lo recomendable, porque diluir es la forma más simple de bajarlo.

¿Puedo aprovechar el cloro que me queda en casa?

Sí, no hace falta gastarlo antes de instalar el clorador. Puedes seguir usándolo como refuerzo puntual (por ejemplo, en una cloración de choque) una vez la célula esté produciendo; los dos sistemas de desinfección son compatibles, es la misma química.

¿Cuánto se tarda en notar el cambio?

La sal se disuelve en unas horas de circulación, pero el equipo tarda unos días en encontrar la producción adecuada para tu piscina y tu consumo real de cloro. Durante la primera semana conviene medir el cloro libre y el pH más a menudo que de costumbre.

¿La sal estropea las piezas metálicas que ya tenía la piscina?

A la concentración habitual de una cloración salina el agua es mucho menos salina que el mar, pero acelera la corrosión de piezas metálicas que no estén preparadas para ello. Conviene revisar escaleras, focos y tornillería expuesta antes de convertir una instalación antigua.

Fuentes

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