Manta térmica o cobertor: cuál elegir
La manta térmica es la lámina de burbujas que deja pasar el sol y sube el agua 2-4 °C; el cobertor opaco solo tapa. Si buscas calor, manta térmica; si buscas mantener la piscina limpia cuando no se usa, cobertor; si buscas seguridad, ninguna de las dos sirve y hace falta una cubierta homologada.
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¿En qué se diferencian de verdad?
El lío viene del lenguaje: en las tiendas «cobertor» se usa para casi todo lo que tapa una piscina, y dentro de esa palabra caben productos que hacen cosas opuestas. Lo que separa a unos de otros es si dejan pasar la radiación solar o no.
La manta térmica (o cobertor de burbujas, o cobertor isotérmico) es translúcida: el sol atraviesa el plástico y calienta el agua, y la cámara de aire de las burbujas frena la evaporación nocturna, que es por donde se va la mayor parte del calor de una piscina descubierta. Un cobertor de verano opaco hace lo contrario: bloquea la luz para que no crezcan algas y para que no caigan hojas, pero deja el agua fría.
| Tipo | ¿Calienta? | ¿Tapa suciedad? | ¿Seguridad? | Cuándo se usa |
|---|---|---|---|---|
| Manta térmica de burbujas | Sí, 2-4 °C | Parcial | No | Toda la temporada, de noche |
| Cobertor de verano opaco | No | Sí | No | Ausencias largas en verano |
| Lona de invierno | No | Sí | No (salvo modelo homologado) | Invernaje |
| Cubierta de seguridad (barras o lamas) | Algo, si es de lamas al sol | Sí | Sí | Todo el año |
¿Cuánto calienta realmente una manta térmica?
La ganancia típica es de 2 a 4 °C, y no viene de un día para otro: la manta suma unas décimas cada jornada soleada y, sobre todo, impide perderlas de madrugada. Su valor real es ese, el de evitar pérdidas: una piscina descubierta puede perder de noche buena parte de lo que ha ganado durante el día.
Por eso, en cualquier sistema de calentamiento, la manta va primero. Con una bomba de calor o un calentador solar, la manta reduce las horas de funcionamiento y permite dimensionar el equipo con la referencia habitual de 0,15-0,25 kW por m³. Sin manta, el mismo equipo se queda corto.
¿Cómo se usa bien una manta térmica?
- Burbujas hacia el agua. La cámara de aire tiene que estar en contacto con la superficie. Al revés aísla mucho menos y el plástico envejece antes.
- Puesta de noche y en las ausencias. De día, con la piscina en uso, se retira; si no se usa, cuanto más tiempo esté puesta, mejor.
- Recortada a la forma del vaso. Se vende en rollos y se corta con tijeras siguiendo el borde. Los huecos por donde asoma el agua son por donde se escapa el calor.
- Enrollador si la piscina es grande. A partir de cierto tamaño, quitar y poner la manta a mano cansa lo suficiente como para dejar de hacerlo, y una manta que no se pone no sirve de nada.
- A la sombra cuando está fuera. Extendida al sol sobre el césped, se degrada en semanas.
¿Cuánto dura y cuándo se cambia?
La vida útil depende del grosor (se mide en micras: las más finas son las más baratas y las que menos aguantan), del cloro y de la exposición al sol fuera del agua. Las señales de que toca cambiarla son claras: burbujas reventadas en zonas grandes, láminas que se separan y trozos de plástico flotando en el agua, que además acaban en el cestillo del skimmer y en el prefiltro de la bomba.
¿Y para el invierno?
La manta térmica no es una cubierta de invernaje: se degrada bajo la suciedad y el agua estancada. Para los meses de parada la opción es una lona de invierno bien tensada, que evita hojas, luz y evaporación mientras el agua está en reposo. Si en la casa hay niños o mascotas, la conversación cambia de sitio: lo que hace falta es una cubierta de seguridad o una valla, y eso no lo sustituye ninguna lona.
Entonces, ¿cuál compro?
Si la piscina es de uso familiar y quieres alargar la temporada, la manta térmica es la primera compra y la de mejor relación entre lo que cuesta y lo que devuelve. El cobertor opaco tiene sentido como segunda cubierta para ausencias largas en pleno verano, cuando el problema no es el frío sino el agua verde. Y la cubierta de seguridad es una decisión aparte, que se toma por seguridad y no por temperatura.
Preguntas frecuentes
¿La manta térmica y el cobertor son lo mismo?
No. La manta térmica es la lámina de burbujas que deja pasar el sol y calienta el agua; cobertor es el término genérico de cualquier lona que tapa la piscina, y las opacas no aportan calor.
¿Cuántos grados sube una manta térmica?
Entre 2 y 4 °C en una temporada normal, y sobre todo evita que ese calor se pierda de noche por evaporación. El resultado depende del sol que reciba la piscina y de las horas que esté puesta.
¿Con qué cara hacia arriba se pone la manta térmica?
Con las burbujas hacia el agua. Así la cámara de aire queda en contacto con la superficie y hace de aislante; puesta al revés pierde buena parte del efecto y se degrada antes.
¿Una manta térmica sirve como cubierta de seguridad?
No, en ningún caso. La manta flota y se hunde con cualquier peso, y una persona que caiga encima queda atrapada debajo. La función de barrera solo la cumple una cubierta de seguridad homologada o una valla.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía
- BOE. RD 742/2013, criterios técnico-sanitarios de las piscinas